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domingo, 9 de marzo de 2014

MEJOR QUE JUGAR

He llegado a la conclusión de que si me dieran a escoger entre un videojuego o una consola y un editor de audio y video, me quedo con el segundo.

Quizá la razón más cercana es por mi formación profesional. Comunicólogo graduado en medios, me gusta más la parte de produccuón de los mismos, colaboré por amor y vocación en un taller de radio donde usé las grabadoras de carrete abierto y a modular el audio y aprendí a manejar el switcher de televisión, pero aprendí a editar en computadora primero en una casa disquera del puerto, y un amigo mío me enseñó a usar el software para video. Créanme que es más fácil usar la computadora que analógicamente, eso requiere más de contar los tiempos y aquí uno va ajustando según sus necesidades.

Uno de los retos fue utilizar el multipistas para algo muy sencillo: generar un efecto estereofónico a unas grabaciones experimentales que realicé a inicios de la década 2000. Entonces tardé los suficiente para obtener la mezcla deseada para un supuesta masterización.

Otra cosa que he descubierto es un editor de video que a mi juicio particular es una maravilla, es muy práctico para pegar, cortar, guardar proyectos y cuando es posible exportar y guardar en un archivo comprimido sin comprometer la calidad de la imagen y el sonido. 

Eso es lo que me emociona, me frustra a veces pero no me quedo con esa sensación, trato de solucionar esos detalles. Sé que soy impaciente y desesperado, pero cuando estoy redactando o editando, o se me olvidan mis defectos o se complementan a la hora de maniobrar.

Esta pasión y este amor por lo que hago hace que valga la pena que la música gire en nuestros oídos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

ARDE DISCO ARDE

Hace más de diez años aprendí, cuando trabajaba en una casa disquera de la localidad, a manejar los programas de edición, grabación y quemado de discos compactos, me pagaban por eso y debo decir que en ese tiempo tuve esa suerte, porque en algunas escuelas privadas cobraban como tres mil pesos por aprender a utilizar el Cool Edit Pro. Y yo aprendí dos más; Sound Forge y Audiolab.

Ha pasado el tiempo y la tecnología no descansa y en ese afán hedonista, se han desarrolado nuevas aplicaciones que hacen estos trabajos de producción que en lo análogo, te podías tardar la mitad de un día.

Cuando usé un quemador, sólo admitía los archivos de onda. Ahora a partir de archivos comprimidos como el MP3 y el WMA, se puede hacer un disco en formato CD Audio, es decir, para escucharlo en un reproductor compacto convencional.

Sinceramente, no le veo caso a juntar más de cien canciones en un sólo disco o en una memoria USB. prefiero tener todo por álbum, pero de eso hablaré en la próxima entrega.

Por lo pronto estoy como infante en dulcería, indagando por música para poner a girar.